Demasiadas reuniones. O no tiene sentido estar en algunas. Así que has aprendido a hacer otras cosas mientras tiene lugar la reunión. Aunque tu atención esté dividida y sea parcial. ¿De dónde sacarás tiempo para trabajar en tus prioridades con esta agenda sin apenas espacios? Con todo lo que podrías estar haciendo en lugar de estar aquí…

Es uno de los ingredientes del «M&M» antiproductivo del que nos habla Jason Fried: «Managers & Meetings». ¿Por qué no probar experimentalmente alguna de sus tres sugerencias para ver qué consecuencias traen? Suena tentador, por ejemplo, eso de instaurar un «no talk thursday» al estilo del «casual friday».

Por supuesto que, además de reducirlas, también podríamos salir del «Día de la Marmota» y enriquecerlas con algunas prácticas sencillas y diferentes. O crear espacios alternativos para que las personas de nuestros equipos puedan pensar, conversar y crear sinergias.

Quizás necesites todavía un empujoncito para atreverte a hacer una pequeña «innovación incremental» en tus reuniones. Quizás pueda serlo este peculiar experimento del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Señala que un exceso de reuniones las hace improductivas. Y que suprimirlas tres días a la semana aumenta un 73% la productividad y reduce el estrés un 57%. Quizás merezca la pena probar algo nuevo, ¿no?