La «Curva de transición personal» de John Fisher es un modelo para entender y gestionar mejor el proceso de cambio en nosotros mismos y en otras personas. Según el modelo, las personas solemos transitar por un proceso de distintos estados emocionales que, si gestionamos bien, nos suelen llevar a la integración de cambios y mejoras en nuestras vidas. Entender que estas fases son naturales nos ayudará a no impacientarnos y generar bloqueos, tensiones o conflictos innecesarios.

En mi experiencia, el punto clave para remontar la curva en su parte más baja es lo más difícil: la «aceptación»; esa idea de Brendan Behan: «Si aceptas tus limitaciones, entonces puedes ir más allá de ellas». Algo así como reconocer que a veces las cosas son muy complejas, que las hemos hecho de la mejor forma que sabíamos o podíamos, y que a partir de cierto punto puede ser mejor aceptar lo que no podemos cambiar y adaptarse. Y es que no hacerlo suele ser peor: el abatimiento o la tentación de huir…

Seguro que no te resulta difícil navegar por la curva e identificar las distintas etapas de algún cambio propio o de algún proceso por el que esté pasando tu equipo. Para verlo mejor, puede ayudarte entender que aunque todos pasamos por todas las etapas, no siempre lo hacemos a la misma velocidad ni estas tienen unos límites totalmente claros. ¿Dónde estás tú ahora o está tu equipo?, ¿Cuál es la siguiente fase?, ¿Puedes hacer algo para reducir la resistencia y transitar mejor por la curva?, ¿Quizás compartir el gráfico con alguien y conversar sobre ello? ;-)