Si te interesa la productividad personal, es posible que conozcas Hyperfocus, de Chris Bailey. El título del libro apunta al estado deseable de máxima concentración de nuestro cerebro: el «hiperenfoque». Algo que nos permite acceder a los mayores logros, pero difícil de alcanzar en un mundo de distracciones e hiperestimulación. En el TED del propio Chris Bailey, que incluyo aquí abajo, podrás encontrar algunas ideas interesantes sobre el hiperenfoque. Gloso aquí abajo, de una forma esquemática, algunas pistas que te pueden ayudar a valorar el interés del TED y del libro.

Algunas curiosidades sobre la distracción y la divagación

  • Las investigaciones dicen que, cuando trabajamos delante de una pantalla, solemos mantener la atención en algo durante aproximadamente 40 segundos de media antes de perder el foco.
  • La causa no es que suframos distracciones sino que a nuestro cerebro le encantan estos «bocaditos». Se trata de un mecanismo mental llamado el «sesgo de novedad», que nos aporta un «chute» de dopamina. La mente nos recompensa por cambiar el foco de atención hacia algo nuevo. Y ahí se encuentra cada vez más fácilmente con redes sociales, información y correos
  • Bajar la mente a un nivel menor de estimulación es algo que cuesta terriblemente. Dicen los expertos que nuestra mente necesita unos ocho días para calmarse del todo y descansar. ¿No has notado nunca algo parecido al coger las vacaciones? Sin embargo, si logra obtener un nivel inferior de estimulación, nuestra mente consigue centrarse con mayor facilidad, tiene más y mejores ideas y es más capaz de hacer planes de futuro. Permitir que vague nos ayuda a conectar con ideas no tan condicionadas por el día a día tan lleno de rutinas y patrones. Así pues, «No todos los que vagan están perdidos» (Tolkien)
  • Cambiar de lugar significa cambiar de perspectiva, algo que sucede cuando nos vamos a otro sitio para tratar de resolver allí el mismo problema que aquí no podemos o cuando hacemos una actividad que nos relaje. La que sea. Así, tener un block de notas cerca cuando vas al masajista o al fisio para capturar las ideas que surjan puede ser una buena idea.
  • Cuando divagamos, el 48% del tiempo lo hacemos en el futuro, solo el 12 en el pasado y el 28 en el presente («sesgo de perspectiva»)

2 ideas fundamentales y una práctica

  • Ya haces demasiado, tanto que tu mente probablemente no divague suficientemente. No hagas más. Necesitas más espacio. Es como el tráfico: para que los coches fluyan rápido hace falta espacio.
  • La distracción no es el enemigo del foco sino el síntoma de que nuestra mente está sobreestimulada
  • Pon en marcha «rituales de desconexión» y observa qué te pasa. Por ejemplo, todos los días de 8 de la tarde a 8 de la mañana. O todos los domingos puedes plantearte un «día de reposo tecnológico».

Imagen de Robert Cheaib en Pixabay