“La preocupación a menudo le proporciona a una cosa pequeña una gran sombra” (refrán sueco)

Lo sospechamos. Sin embargo, creo que todavía no somos totalmente conscientes de cómo nos acechan el estrés, la ansiedad y la depresión tras más de un año de pandemia. Ya veníamos entrenándonos desde hace años en eso de tener continuamente abiertas las puertas de nuestra mente y permitir que se nos colaran las preocupaciones y el estrés en cada rincón de nuestras vidas. Por eso, y aunque los mensajes que vienen aquí abajo puedan resultarnos conocidos, no creo que esté de más recordar una y otra vez que nos vendría bien poner en marcha algunas prácticas sencillas de higiene mental para proteger nuestro bienestar más básico y reconquistar una vida más plena.

En esta breve conferencia de 12 minutos, el psicólogo Guy Winch usa la metáfora de «rumiar» para explicar cómo solemos dar vueltas a las cosas que nos tensionan y cómo eso nos hace activar nuestra «respuesta de estrés«, algo que afecta a nuestra capacidad de recuperarnos y recargarnos física, mental y emocionalmente. Es un proceso que nos sucede muchas veces inconscientemente y que, en todo caso, tiene consecuencias en los distintos ámbitos de nuestra vida. Así, vivimos a medias porque nuestro cuerpo está en un sitio pero nuestra mente, víctima de «caballos de Troya», en otro.

También encontrarás algunas pistas para empezar a darle la vuelta a este problema:

  • Hacer un diario durante una semana para ser más consciente
  • Practicar la desconexión de avisos y tecnologías que nos distraen
  • Crear límites físicos o psicológicos (rituales) para separar unos espacios de otros
  • Traducir las preocupaciones en asuntos bajo nuestro control

Imagen de Daryl Bambic en Pixabay