Más allá de «Star Wars», la balanza entre «la fuerza» y el «lado oscuro» va oscilando en muchos aspectos de nuestra vida. Uno de ellos es el liderazgo. En esto, aunque hay organizaciones y equipos que se basan en un nivel de control que a veces puede ser casi patológico, afortunadamente también hay otras donde las personas están más en el centro que en la periferia. La investigación de Laloux, por ejemplo, es una referencia detallada de cómo organizaciones de distintos sectores y tamaños están teniendo éxito y magníficos resultados poniendo el foco en las personas y en un propósito como fuente de sentido para la acción.

En esta línea se encuentra también la experiencia de Ricardo Semler, CEO y propietario mayoritario de Semco Partners, una enorme empresa brasileña conocida por su forma radical de democracia corporativa. Ricardo pone en valor las ideas de que el trabajo y el resto de la vida no tienen porqué estar separados… Y de que el trabajo ha de tener un sentido en la vida de cada persona. Desde esa convicción pone en marcha una forma totalmente diferente de llevar una organización.

Un avance…

A modo de «trailer», y por si te apetece dedicar 20 minutos a ver su conferencia, te adelanto siete de las ideas radicales que ha llevado a la práctica con éxito:

  1. No dar pautas sobre cómo ni cuándo tienen que ser las reuniones
  2. «Vender» a las personas trabajadoras los miércoles a cambio del 10% de su salario para que dispongan así de ese día libre
  3. Sustituir los horarios fijos por un contrato en el que las personas se comprometen a realizar su trabajo
  4. Cuestionarse la existencia de oficinas centrales, ya que eso de parecer sólidos e importantes es solo un tema de ego
  5. Hacer la selección de personas con menos proceso y más intuición. Dando también a las personas la oportunidad de pasar un día entero hablando con quienes quieran para asegurarse de que están en la empresa que buscan
  6. Evaluación de todos los líderes por parte de sus colaboradores. Cada 6 meses, de forma anónima, y si no superan el 70% no pueden seguir ejerciendo como tales.
  7. Fijarse los propios salarios teniendo en cuenta, con mucha transparencia, lo que gana la compañía y otras personas

¿Qué pasaría si se hiciera algo de esto en tu propia organización?

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