Buscamos «Mindfulness» porque cada vez nos cuesta más centrarnos. David Torné dice que tenemos «atención vaporosa» y que esto puede estar afectando a nuestro «cableado cerebral». ¿Será una forma evolutiva de adaptarnos mejor o es algo que nos vuelve menos competentes?

Aparentemente, este saltar de una cosa a otra nos desconecta. Su traslación al campo profesional -de la mano de la interrupción y de la multitarea- tiene evidentemente efectos. Y no podemos decir que no nos avisaran desde muy pequeños con aquello de que «quien mucho abarca poco aprieta».

La multitarea en las cosas sencillas

En el fondo todos lo sabemos. Hacer varias cosas a la vez no es una buena idea. Estar con el cuerpo aquí y la mente allá es perderse matices y estar a medias. Sin embargo, seguimos conduciendo y hablando por el móvil. Para eso está el «manos libres», ¿no? Y, en el peor de los casos, nosotros creemos controlar esta situación mejor que los demás. A pesar de que haya evidencias de que, de esta forma, se incrementan claramente el número de accidentes, dado que la atención dirigida a la conversación hace que no se vean los objetos circundantes. ¿Acaso no te ha pasado nunca aquello de llegar a tu destino sin haber sido consciente del itinerario que has seguido?

Jeff Sutherland, el creador del SCRUM, nos propone un sencillo juego para tomar conciencia de cómo somos más productivos. El ejercicio consiste en escribir los números del 1 al 10, los números romanos del I al X y las letras de la «A» a la «J». Hay dos tandas y las dos han de ser cronometradas. En la primera tenemos que ir escribiendo primero cada número arábigo, luego el correspondiente en número romano y finalmente la letra (1IA, 2IIB, 3IIIC, etc.). En la segunda escribiremos primero del 1 al 10 en la numeración normal, luego del I al X y finalmente las letras de la «A» a la «J». Como podrás comprobar, hacer una tarea cada vez (la segunda), nos lleva menos tiempo.

Algunas investigaciones

Empecemos con un pequeño estudio. No le podemos dar validez científica pero apunta a cosas interesantes. Según este estudio de Glenn Wilson, los entornos con muchas distracciones (mails, teléfono, mensajería, interrupciones, etc.) parecen afectar al coeficiente de inteligencia. No solo suponen un desperdicio del tiempo sino que nos hacen menos inteligentes.

En una investigación más sólida, Harold Pashler descubrió un efecto que llamó «interferencia de la tarea dual». Según esto, se requiere esfuerzo y tiempo para dejar un proceso, entrar en la memoria a recuperar otro y ponerlo en marcha. El cerebro no puede hacer 2 cosas al mismo tiempo y por eso solo hace una. La resonancia magnética funcional muestra cómo es posible pensar 2 cosas a la vez con un proceso en cada lóbulo. Pero incluso así no es exactamente a la vez sino que el cerebro pasa de forma sucesiva de una tarea a la otra. ¿En qué se concreta esto?: en que cuando tratamos de hacerlo todo a la vez tardamos más tiempo.

Podríamos pensar que, en el límite, esto nos lleva a eliminar cualquier distracción. Y en esto, aunque pueda parecer extraño, nos equivocaríamos. Según parece, un nivel «correcto» de ruido ambiental puede favorecer que nuestras mentes piensen de manera más creativa.

Así pues, y en resumen, parece que deberíamos tratar de hacer las cosas de una en una, algo a lo que nos puede ayudar el desarrollo de alguno de los hábitos básicos de GTD.