Tengo la tendencia a pensar en que «equipo» es algo que va vinculado a «proyecto». Y a pensar en «la venta» como en una actividad individual.

Es cierto que escuchar y preguntar son las habilidades comerciales más importantes y que se tienen que cultivar individualmente. Pero también lo es que un buen equipo puede multiplicar la efectividad de las acciones de cada persona y responder mejor a la complejidad de las necesidades de personas y negocios.

En esta ocasión te presento 2 artículos que te pueden dar pistas sobre cómo sacar el máximo partido a un equipo de ventas. Y sobre cómo conseguir maximizar su motivación y sus resultados.

Equipos comerciales «perfectos»

Una buena dinámica de equipo de ventas facilita, entre otras, la mejora continua y la orientación a objetivos de equipo versus individuales.

A continuación podrás conocer más a fondo cuáles son los beneficios de esta dinámica. También, y si quieres favorecer una buena «química» en tu equipo, qué tipo de «talentos» son los que hay que poner en acción para según qué retos: Búsqueda de nuevos clientes, planificación de reuniones con clientes, identificación de necesidades, presentación de propuestas, etc.

Cómo pulir algunas «deficiencias»

En la dinámica de todo equipo hay dificultades o riesgos que van a incidir en la productividad del equipo y en los resultados. Algunas de las clásicas suelen ser la falta de intercambio de conocimiento o el pensamiento grupal, por ejemplo.

En esta segunda parte podrás entender cómo se pueden gestionar estas situaciones de una forma óptima usando el modelo de Belbin.