Whatsappear

«Whatsapp» y «productividad» son dos palabras que no suelen llevarse bien cuando van  juntas. De hecho, el Whatsapp suele ser visto como «el anticristo de la productividad» y no sin razón… ya que normalmente las tecnologías van por delante de nuestra destreza para utilizarlas adecuadamente. Sin embargo esto no tendría porqué ser así. Siempre se ha dicho que un bisturí puede utilizarse tanto para matar a alguien como para salvar vidas, así que… ¿cabría un uso productivo del Whatsapp?

Para contemplar esta posibilidad es necesario que estemos de acuerdo en que la productividad no se alcanza mediante el uso de un software determinado o de una agenda clásica de papel, sino a base de implantar en tu vida una serie de principios y hábitos. Es decir, las herramientas concretas que elijas son cosa tuya e incluso la mejor suele ser la que ya estás usando.

Bajo esta premisa, podría darse la situación de que manejes con soltura el Whatsapp y quieras sacarle un rendimiento más productivo. Para ello quizás podrías empezar siendo más selectivo en su uso y pactando previamente con otros en qué situaciones se va a usar. Por ejemplo, en un proyecto. En este punto, y a modo de sugerencia, podríais considerar usarlo solo para temas objetivamente urgentes pero no complejos y que requieran de cierta interacción.

Pero además de esto, te voy a contar otro uso posible…

El Whatsapp como herramienta de captura

El otro día, mientras aprendíamos a sacarle partido al Outlook en unos talleres de GTD y viendo sus limitaciones a la hora de «capturar» (a no ser que uses otra herramienta como, por ejemplo, OneNote), uno de los participantes -Gorka Vicente- propuso un uso del Whatsapp como herramienta de captura para GTD. Transcribo aquí literalmente su propuesta para que valores si te puede servir de algo:

«Aprovechando que domino la aplicación y tengo mi móvil prácticamente encima en todo momento o en la habitación de al lado, tenía claro que quería usarlo para capturar lo que me viniese a la mente. Llegué a probar Evernote, pero al ser algo nuevo me resultaba un poco más incómodo (a futuro creo que lo investigaré más a fondo).

He probado y sí que se puede escribir a uno mismo si añades tu propio número a tu lista de contactos, la desventaja que podría tener es que si le pones una imagen que identifique la captura, es la que estas poniendo a tu perfil de WhatsApp.

El truco es crear un grupo en el que estés tu solo, yo solo he podido hacerlo añadiendo a otro contacto y después expulsándole. (No lo he investigado mucho, puede que sea posible hacerlo de otra forma).

Para evitar distracciones, simplemente puedes crear un acceso directo al grupo en tu pantalla principal y accedes directo.

Desde la pantalla de WhatsApp te permite escribir texto, capturar imágenes, capturar sonido, convertir sonido en texto y añadir archivos que tengas almacenados. Desde otras aplicaciones que permitan compartir, puedes añadirlo a tu WhatsApp. Por ejemplo si encuentras un artículo interesante pero no puedes leerlo en ese momento, lo puedes capturar directamente desde el navegador a tu grupo de captura:

Pantallazo

Puedes ir borrando cada entrada una vez la proceses. No se sincroniza con otros dispositivos pero lo puedes enviar en un email a tu cuenta de correo y con la nueva aplicación web lo podrías ver en otros equipos. Aunque necesitas tener el móvil contigo para acceder, así que no aporta mucha ventaja...

Por si os sirve hasta que tengáis la necesidad de una herramienta más completa«