do it together

Guillermo Dorronsoro nos invita a pensar en qué es lo que está cambiando. A continuación nos habla de que está teniendo lugar una profunda transformación de la realidad. Los «sabios» hablan de 3 posibles escenarios para esa nueva realidad: el colapso de los «países desarrollados», su declive y… su renacimiento. Y dentro de este tercer escenario Guillermo se refiere a que la persona y el conocimiento son las claves. Yo creo que no menciona la colaboración porque en el formato TED de su «Guía de Viaje para el Segundo Renacimiento» no llega a entrar en detalles. Pero a mi me parece obvio que la colaboración es ese componente mágico necesario para producir la «reacción en cadena». En esa cadena cuyos eslabones son personas y conocimiento. Es el conocido mantra del «Ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros juntos» pero también es algo que está en la esencia de nuestra naturaleza.

Quizás la colaboración haya estado en crisis hasta que ha llegado la crisis pero ahora mismo es su momento. Es evidente que todos los días nos encontramos con individualismos y actitudes competitivas (desde el coche que adelanta por la derecha en los atascos hasta la persona que no ve más allá de sus objetivos individuales). Pero si no nos dejamos llevar mucho por el tono negativista de los telediarios también es fácil ver cómo en todos los ámbitos surgen movimientos en los que las personas se conectan para objetivos comunes. Algo tiene que ver en todo esto la evolución de las tecnologías y el fácil acceso a las mismas pero va mucho más allá. Se habla, por ejemplo, de la «conexión a redes» como una de las cualidades profesionales indispensables para el siglo XXI. Un siglo en el que parece que la forma de entender el liderazgo está también girando 180º de estilos verticales a estilos más colaborativos fundamentados en el liderazgo en red y las conexiones.

La cuestión más complicada a mi parecer es cómo nos subimos el listón en esto de colaborar. A mi entender estamos poco entrenados y además el modelo en el que muchos hemos crecido nos ha hecho contraer algunos virus más o menos agresivos de «pseudo-colaboración». Me llama mucho la atención, por ejemplo, como muchas personas en cuyo discurso está la colaboración junto a otros grandes valores pueden demostrar en sus hechos una actitud absolutamente depredadora e interesada. 

Para ir hilando más fino y aplicándonos el cuento hay tres «pistas» que me gustaría compartir contigo:

  • Entender que hay 2 tipos de mentalidad: la «extractiva» y la «generativa». Se pueden aplicar a todo: a nuestra relación con los recursos naturales o a nuestra relación con las personas. Es fácil aprender a ver cómo hay personas que buscan más su propio beneficio que la ganancia del otro o la compartida. Lo segundo es más natural y productivo. Oí hace poco hablar por primera vez de esto a Manel Muntada y me encantó. Lo cuenta aquí.
  • Quizás puedas encontrar algo más de luz en este artículo de José Cabrera. Vincula el éxito con el compromiso con los demás (además te da acceso a un test en el que puedes conocer mejor cuál es tu estilo o tendencia personal).
  • Entrando más en las tripas, aquí puedes hackear con Amalio Rey el código fuente de la colaboración.