Assange

Segundo post de la serie dirigida a diseñar una jornada de sensibilización «Hacia una cultura empresarial 2.0» y generar conversación para aprender. Estoy compartiendo las que yo considero ideas principales y en esta ocasión me refiero a los valores que van tomando fuerza en la nueva cultura

Julian Assange puede ser un buen icono -en lo sociológico- del fenómeno de la emergencia de valores y de la dialéctica que mantienen con sus opuestos. Por un lado están surgiendo -en paralelo e interacción con la revolución tecnológica y la globalización- unos «nuevos viejos» valores que surgen con fuerza ante la nueva oportunidad. Por otro tenemos la sospecha de que por detrás pueden prevalecer sus opuestos. El eterno «ying- yang» o «bien – mal». ¿Qué saldrá de todo ésto?

Nuevos valores

Estos nuevos viejos valores son los que configuran «actitudes y comportamientos 2.0» y parecen estar sustituyendo a los viejos modelos mentales de las éticas protestante/ industrial/ postindustrial. Se agrupan frecuentemente bajo la denominación de «ética hacker». A modo de síntesis, yo entiendo que se hacen especialmente evidentes en 4 fenómenos emergentes:

  • el incremento de la conciencia y responsabilidad social y ecológica
  • la búsqueda de verdad a través de la transparencia
  • la sensibilidad hacia la justicia y la igualdad de derechos
  • un nuevo humanismo a través del Conocimiento, la Colaboración y la Creatividad.

Contra estos valores luchan sus versiones opuestas: la extimidad convertida en espectáculo, el individuo como objeto de consumo, la globalización aplicada solo como fuente de nuevos mercados y explotaciones, el control del conocimiento más allá del Gran Hermano, el uso perverso del lenguaje como herramienta de manipulación, etc.

Las tecnologías 2.0  llevan a una sobreexposición sin precedentes de personas y empresas (en España, por ejemplo, el 80% de sus 25 millones de internautas está en redes), a las cuales les ha nacido casi de improviso un doble digital (identidad digital) que muchas veces no gestionan y otras no saben gestionar adecuadamente. Como si fuera fácil… Este doble digital está sometido a una evaluación – interna y externa- creciente bajo el patrón de los valores 2.0. Y el resultado de la evaluación continua llega -cual cordón umbilical- al doble «no-digital».

No creo que la cuestión sea qué valores irán decantándose en los próximos años sino cómo adaptarse mejor a los nuevos valores emergentes y cómo contribuir a la creación de un mundo mejor.

Photo by: Surian Soosay
*Próximo post: ¿Cómo integrarse mejor en el ecosistema 2.0? Personas con recursos