Maquinacentrismo

Inicio una serie de posts con el objetivo puesto en diseñar una jornada de sensibilización «Hacia una cultura empresarial 2.0» y generar conversación para aprender. Aquí compartiré las que yo considero ideas principales y en esta ocasión empiezo por los antecedentes del 2.0.

Como consecuencia de la revolución industrial, las personas comenzaron a ser vistas como «recursos humanos» al servicio de máquinas, es decir, como un medio o recurso más para conseguir unos resultados. La forma de lograr esos resultados con «esos» recursos es la gestión de personas tailorista:  buena planificación, jerarquía, burocracia, control y medición. El modelo todavía  imperante hoy en día es «maquinacentrista» pero se encuentra en una fase agónica ya que la máquina ha dejado de ser el valor con mayúsculas. La crisis actual es también la crisis de este modelo y de la forma de «gestionar» y «liderar» personas que lleva implícita.

El factor principal que está llevando al agotamiento  del modelo y simultáneamente a un cambio de valores es el desarrollo de las tecnologías (especialmente las de información y comunicación) y su gran accesibilidad. Las tecnologías han provocado la emergencia  de la llamada «triple A» (Automatización, Asia, Abundancia), que cambia las «reglas del juego» y hace que los factores de competitividad que valían en el pasado dejen de ser relevantes. Algunas consecuencias importantes de ésto son que:

  • Los productos y los procesos son necesarios pero no suficientes. Además, se copian con mayor facilidad. Cada vez es más difícil diferenciarse y cada vez es más importante la innovación.
  • La planificación es cada vez más la gestión de la ficción. La aceleración de los cambios en el contexto de la «triple A» hace muy difícil ver a largo plazo (e incluso a medio).
  • La esencia del trabajo ha cambiado. La impredictibilidad, los cambios de prioridades y la hiperabundacia de información («infoxicación») dificultan la eficiencia personal.
  • El mercado también ha mutado. Los clientes se mueven en la sobreabundancia de producto/ servicio y se rigen por nuevos valores. Buscan transparencia y credibilidad en la red.

El «homo faber»(el ser humano considerado en su dimensión de «ejecutor») y el modelo educativo que lo sostiene ya no nos sirven y tenemos la oportunidad de recuperar/ diseñar un nuevo tipo de persona («homo next») que no sea considerada solo como un recurso. El nuevo valor en auge y la nueva fuente de ventajas competitivas es el conocimiento, y éste depende de las relaciones y de la diversidad. La mayor fuente de ventajas competitivas está ahora en la persona, en la motivación, en el aprendizaje y en las conversaciones (Competencias 2.0) a través de las cuales surge una nueva forma de inteligencia más elevada porque es colectiva y distribuida.

 
Photo by: Keoni Cabral

*Próximo post: ¿Qué consecuencias tiene esto en la escala de valores?