Brokenglassw

Una mujer se quejaba ante una amiga que había ido a verla de lo desaliñada y poco cuidadosa que era una vecina suya. «¡Tendrías que ver cómo lleva de sucios a los niños… y cómo tiene la casa! Es una auténtica desgracia tener que vivir con semejante vecindario… Echa una mirada a la ropa que tiene tendida en el patio: fíjate en las manchas negras que tienen esas sábanas y esas toallas…»

La amiga se acercó a la ventana, miró hacia fuera y dijo: «A mí me parece que esa ropa está perfectamente limpia, querida. Lo que tiene manchas son tus cristales».

Photo by: Bernat Casero