Un simple recordatorio pedagógico de la necesidad de dudar de nuestras percepciones aún cuando parezcan evidentes y de cómo siempre condicionan lo que viene después: nuestra comunicación y su eficacia. En el vídeo, el personaje «se lo ha currado», pero ¿cuál es la reacción previsible de su pareja? y ¿cómo puede afectar ésto a la relación?

El órgano de la vista reside en el cerebro, y nuestras percepciones condicionan siempre nuestros procesos de comunicación. No vemos el mundo como es sino como somos, y esto lo tiñe todo. Por eso, el método científico aplicado a la comunicación nos obligaría a dudar metódicamente de nuestras percepciones iniciales.

Salvando las distancias de la metáfora del video, ¿Cómo puedo yo lograr que mis percepciones sean más equilibradas y no afecten a mi eficacia comunicativa?

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