La mejora continua profesional y personal pasa hoy por la utilización de recursos que faciliten la obtención de feedback. Dentro de esta línea de trabajo -muy de moda en el desarrollo de competencias- se sitúan por ejemplo los informes y cuestionarios de distinto tipo.

Hay otra línea muy desarrollada en otras épocas por filósofos y pensadores, que sin embargo está siendo probablemente infrautilizada en estos momentos, y que es la de la introspección.

Por ejemplo, y a modo de idea, uno podría revisar cada día -tal y como señalaba el viejo programa de TV:- «Si tuviera una segunda oportunidad… ¿qué cosas de hoy haría de otra manera?

Del mismo modo, también podría ser interesante si uno tiende a culpabilizarse en exceso, contrastar cada actuación propia a la luz de la idea de que A VECES la responsabilidad de los fracasos no es solo nuestra. Para esas ocasiones podría resultar inspiradora aquella anécdota según la cual, y tras una penosa representación de una de las obras de Oscar Wilde, un amigo le preguntó: «¿qué tal fue anoche tu obra?» y el contestó: «bueno, la obra fue un gran éxito pero el público fue un gran fracaso».

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