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Encuentro frecuentemente inspiración en Nadal para ilustrar cosas importantes en mis talleres. La verdad es que lo pone muy fácil, porque además de ser un tenista excepcional, es también un buen modelo de valores, actitudes y conductas.

En «Cómo prepararse a lo Nadal para alcanzar metas elevadas» quise recoger algunas de las claves de su proceso de trabajo. Y con este speech, realizado tras perder la final del Open de Australia 2019, quise resaltar el manejo que hace de un lenguaje apreciativo, que va mucho más allá del mero reconocimiento. Un lenguaje lleno también de «vulner+habilidad» y de aprendizaje de los errores.

En esta ocasión, quiero recopilar también en este blog una nueva referencia a cómo mejorar nuestra actitud (esa que multiplica en vez de sumar) y otra que inspira a desarrollar un buen hábito productivo. Y te las dejo aquí para que las saborees y te puedan servir también de inspiración.

 

Cómo entrenarse mentalmente

Saltando a la cancha todos los días y poniendo tu mejor sonrisa… aunque no te estén saliendo las cosas

 

Sobre la necesidad de parar y pensar

Esta es una anécdota de la final de Roland Garros 2019 (su Grand Slam 18), que nos cuenta su tío en el quinto párrafo de este artículo.

Acababa de perder el segundo set y «pidió permiso para ir al baño. Según me contó después del partido, aprovechó este pequeño momento para recapacitar, para pensar con cierta tranquilidad qué era lo que estaba yendo mal. Cuando regresó para abrir la tercera manga, había elaborado una idea clara de intercambiar golpes potentes y de imprimir más altura, con lo cual pudo anular, en cierta medida, la potencia de su oponente y pudo entrar en la pista para hacer golpes ganadores. A partir de este momento, su juego recuperó el orden que había perdido en el segundo set y pudo encauzarlo hacia los derroteros que a él le convenían. Dominic se sintió desarbolado y encajó un doble 6-1 en el tercer y cuarto set y, con esto, perdió la oportunidad de levantar el Grand Slam parisino que engrosó por decimosegunda vez el palmarés de Rafael».

Es probable que si conoces GTD, la salida para pensar de Nadal te suene a «aclarar» o «procesar». A mi me parece un ejemplo perfecto. Y en cualquier caso, conozcas o no GTD, apunta a la necesidad que tenemos de desarrollar el hábito de parar, pensar en todo lo que nos está llegando y elegir fríamente cuáles son las acciones en las que nos vamos a centrar en el próximo «set». No podemos darle a todo tal y como viene. Hay que parar y elegir los qués y cómos en los que te vas a centrar para lograr tus objetivos y adaptarte óptimamente a lo que va llegando. Individualmente. En equipo.