Conocer los motivos fundamentales que nos mueven a las personas es algo esencial para ser efectivos, productivos… y felices. Cualquier actividad, profesional o no, brillará así de una forma especial si está alineada con nuestros motivos principales. No tenerlos en cuenta nos llevará, por tanto, a la desmotivación y al sinsentido.

Para identificar estos motivos, algunos métodos (como GTD) nos proponen definir el “propósito” personal. Sin embargo, el ejercicio suele ser difícil. Normalmente tenemos bastante claro qué actividades nos atraen o nos hacen disfrutar más: la tecnología, la lectura, viajar, los idiomas, las relaciones sociales… Es más complicado, sin embargo, que seamos conscientes de lo que estas actividades nos permiten conseguir. Y es ahí donde se encuentran los verdaderos elementos tractores de nuestras vidas.

Aquí abajo encontrarás una pista bastante sólida para que puedas, si quieres, recorrer este camino.

 

Los 16 deseos básicos de Reiss

Tal y como dice Luis Jiménez en “El Poder y la Ciencia de la Motivación”, “Gran cantidad de filósofos y expertos han tratado en el pasado esta idea de “deseos básicos”. Por ejemplo, Aristóteles o Descartes llegaron a deducir doce y seis respectivamente, que serían los responsables de dar sentido a los comportamientos de todo ser humano. Y aunque hay algunas propuestas interesantes, realmente el desarrollo con detalle de una categorización de este tipo de deseos, de forma estructurada, utilizando un enfoque basado en la ciencia y con datos objetivos, no parece haber sido una prioridad”.

Uno de los expertos que más sistemáticamente lo ha hecho es Steven Reiss, quien encontró 16 deseos básicos, fuentes de motivación, que son clave a la hora de explicar nuestros actos y actitudes. ¿Cuáles de estos deseos son los que más nos movilizan?… Si tuvieras que elegir unos pocos, ¿Qué combinación elegirías?, ¿Con cuáles te identificas más?:

  1. Aceptación: necesidad de ser apreciado.
  2. Curiosidad: deseo de aprender.
  3. Alimento: necesidad de comer.
  4. Familia: deseo de tener y criar hijos e hijas.
  5. Honor: vocación de ser leal a los valores tradicionales de una colectividad.
  6. Idealismo: búsqueda de justicia social.
  7. Independencia: necesidad de tener la individualidad garantizada.
  8. Orden: búsqueda de entornos estables y organizados.
  9. Actividad física: interés por practicar ejercicio.
  10. Poder: deseo de tener una cierta capacidad de influencia.
  11. Amor romántico: interés por el sexo y la belleza.
  12. Ahorro: interés por acumular.
  13. Contacto social: deseo de tener relaciones con otros.
  14. Estatus: interés por ser socialmente significativo.
  15. Tranquilidad: necesidad de sentirse seguro.
  16. Venganza: necesidad de devolver los golpes.

 

Aplicaciones

Es evidente que todos nos sentiremos más motivados por aquellas actividades que nos lleven a la satisfacción de nuestros deseos primordiales. Así pues, tanto motivar como automotivarse, sería alinear nuestras actividades con nuestros deseos primordiales. Aquí conviene andarse con cuidado: Aunque pueda resultar sencillo identificar a simple vista cuáles nos motivan más o cuáles motivan más a otras personas, conviene no caer en conclusiones erróneas y simplistas. Por ello, y para hacer este ejercicio de una forma más rigurosa, te recomiendo que utilices el siguiente test:

What motivates you – Take the Motivation Test – Learnmyself

Take our test to learn how you’re motivated and then follow our 41 tips to reboot your levels of motivation

A partir de esto, podrías hacer una tabla en la que cruzaras actividades profesionales con motivaciones principales y en la que valoraras de 0 a 10 cómo correlacionan, para con ello tomar decisiones sobre proyectos de futuro o cambios en actividades y objetivos profesionales.