La Holocracia es un nuevo “sistema operativo” diseñado como alternativa para organizaciones que buscan nuevos modelos organizativos menos jerárquicos y más adaptados a los entornos VUCA. Y es que la estructura organizativa y la jerarquía suelen limitar enormemente el desarrollo y despliegue de las capacidades y posibilidades de desarrollo de personas y equipos. Y con ello la capacidad de adaptación de una organizacion al mercado del que forme parte. Es algo así como si tuviéramos un MS-DOS para servir de soporte a aplicaciones de última generación. Tú puedes tener personas y equipos muy competentes en conocimientos y habilidades. Pero el sistema operativo/ estructura lo limita todo.

Si tienes interés por aproximarte a la Holocracia y empezar a conocerla, puedes empezar por echar un vistazo a esta conferencia de Brian Robertson y, quizás como siguiente paso, leer este libro.

Poder aplicar con éxito la Holocracia no es solo cuestión de quererlo, sino que tu organización debería cumplir unos requisitos mínimos. Uno de ellos, como puedes ver aquí, es que las personas tengan capacidad de autoorganizarse. Y es que, curiosamente, GTD y Holocracia son dos sistemas muy bien alineados.

Como un aspecto particular de todo esto, hay un apartado de la Holocracia que especifica cómo deberían hacer las personas para colaborar mejor entre ellas. Aunque este aspecto se encuadra dentro de un sistema, a mi me parece que identifica muy bien algunas cosas que normalmente se suelen perder de vista y afectan a la efectividad de las dinámicas interpersonales. Las resumo aquí abajo, a modo de aperitivo, por si te sirven para identificar algunos puntos de mejora para ti o para tu equipo (*Y para más detalles, puedes encontrarlas en la página 103 del libro mencionado más arriba)..

 

7 pautas de la Holocracia para colaborar de una forma efectiva

En síntesis están relacionadas con dos aspectos: hacer transparente el propio trabajo a los demás y procesar adecuadamente lo que los demás nos pidan.

Para ser transparentes deberíamos:

  1. Compartir y poder visualizar todas las acciones en las que estamos inmersas las personas que colaboramos. Usando terminología de GTD, deberiamos compartir nuestras acciones siguientes y nuestros proyectos y poder conocer también con facilidad las de los demás.
  2. Dar información periódica sobre la marcha del propio rendimiento en función de indicadores de seguimiento.
  3. Compartir los criterios de prioridad relativa de cada acción o proyecto con respecto a las demás actividades.
  4. Dar previsiones aproximadas y actualizadas de los tiempos previstos para completar acciones o proyectos.

Para tratar adecuadamente los mensajes y peticiones de nuestros compañeros deberíamos:

  1. Dedicar un tiempo diario a pensar en ellas para entender en qué consisten, para pedir aclaraciones o determinar si encajan en nuestras responsabilidades, si tenemos que hacer algo, qué y cuándo. Con GTD, esto se correspondería con aplicarles apropiadamente los hábitos de procesar y organizar.
  2. Priorizar el procesado (y por esto se entiende lo señalado en el punto 1) de lo que venga de nuestros compañeros sobre cualquier cosa que tengamos que hacer salvo, excepcionalmente, cuando esto último no pueda esperar.
  3. Priorizar algunas peticiones y reuniones importantes por encima de los objetivos individuales. Las reuniones son uno de los ejes de la Holocracia y esta pauta adquiere una nueva dimensión bajo la aplicación del sistema.