Evelyn Glennie es prácticamente sorda desde que tiene 12 años. Esto hace especialmente sorprendente que se dedique a la música y que haya ganado 2 Grammys.  Quizás sea aún más sorprendente que, como dice, su objetivo en la vida sea enseñar a escuchar.

Si quieres algo más allá de lo que se suele entender por “escuchar” puede que aquí encuentres alguna nueva pista. Algo que te ayude a pasar de una “escucha reductiva” a una “escucha expansiva”.

escuchar no es ESCUCHAR

Seguro que te resulta conocido aquello de la diferencia entre “oír” y “escuchar”. Probablemente también lo de la importancia de la “escucha activa” (como si pudiera existir acaso una “escucha no activa”). Muchos somos conscientes de que respiramos el oxígeno de la interrupción continua. Por parte de otros… y con nosotros mismos. Sin embargo, aparte de modificar algunas conductas superficiales, nuestra capacidad de escucha raramente llega más allá. Lo grave de esta limitación es que una escucha “básica” o “reductiva” no es suficiente porque no da una conexión de suficiente calidad.

El mensaje principal que comparte con nosotros Evelyn Glennie es que necesitamos comprender la escucha de una forma más profunda y aprender a escuchar con todo nuestro ser en vez de meramente con los oídos. Esto, tan abstracto, es algo que podrás comprender mejor si te dejas llevar por lo que nos propone Evelyn:

  • Una pieza musical puede ser leída y reproducida más o menos bien a través de una partitura. De la misma forma, también puedes escuchar a una persona “siguiendo la partitura”. Lo que se ajusta a tu esquema previo. Quizás con prejuicios, seguro que con cierta prisa.
  • Sin embargo, una buena interpretación de una obra musical nos puede llevar mucho más allá. Es algo que puedes percibir con claridad escuchando las dos versiones de una misma composición musical. La correcta y la sentida. De la misma forma, dar tiempo y atención plena a las personas (incluso a aquellas con las que “la química” no sea perfecta) nos puede llevar de una lectura superficial a una conexión llena de nuevas posibilidades.

Espero que puedas escuchar en profundidad lo que Evelyn transmite. Y que te ayude a que tu cuerpo sea una “cámara de resonancia”. Quizás no encontremos aquí una “receta” con la que cocinar la “atención plena”, pero sí una experiencia y un ejemplo impactantes que nos pueden ayudar a ser más conscientes.