Life Work

 

“Me gustaría pedirte que pares un momento y hagas un balance de tu “pobre” existencia”. Parece que ya en el siglo V San Benito daba este consejo a sus seguidores. Más de mil quinientos años después sigue haciendo falta que alguien nos zarandee con lo mismo. Y es que los debates actuales sobre el equilibrio entre lo profesional y lo personal se quedan frecuentemente en la superficie.

Dice  Nigel Marsh que  el equilibrio entre lo profesional y lo personal funciona muy bien cuando no tienes que trabajar… y que más allá de esta situación tan particular los debates de moda no son serios. Entender el equilibrio vital/profesional solo en términos de  horarios flexibles, casual fridays o permisos de paternidad… solo oculta la necesidad de una mirada más profunda. Y para ello lo primero que deberíamos hacer es tomar conciencia de la realidad: por un lado hay que reconocer que hay ciertas opciones que son incompatibles con la conciliación y por otro lado hay miles de personas que trabajan en algo que no les gusta, a lo largo de jornadas interminables y con su vida personal abandonada. A veces incluso con el propósito poco confesable de poder comprar cosas que no necesitan… para impresionar a personas que no quieren.

Y luego está la inocente idea de que los gobiernos y las empresas vayan a resolver el problema por nosotros. cuando incluso las buenas empresas -dice Nigel- tienen en su DNA sacarte el máximo posible (una guardería en la empresa, por ejemplo, es algo bueno pero es, una vez más, para poder ganar más contigo). Es cierto que cada vez hay más razones productivas y avances tecnológicos que favorecen el teletrabajo pero incluso así se trata de una oportunidad que necesitamos saber cómo aprovechar. Probablemente va a ser mucho más eficaz aquello  de tomar las riendas del tipo de vida que queremos llevar ya que  “si tú no diseñas tu vida alguien lo hará por tí”. Y este es un punto en el que un sistema como GTD nos puede ayudar a reorientar nuestro día a día en función de lo que queremos alcanzar (objetivos, visión y propósito), de los equilibrios que queremos tener (áreas) y de los límites que no queremos sobrepasar (valores)

Y Puestos a ello, Nigel Marsh nos da dos consejos prácticos:

  •  “Estirar la ventana del tiempo” en la que conseguir ese balance. No puede ser todo en el mismo día…. pero tampoco podemos caer en la trampa de dejarlo para cuando nos jubilemos o para cuando nuestros hijos se independicen.
  • Buscar el equilibrio en el día a día dado que no se trata  solo de buscar un espacio para hacer un poco de ejercicio, sino para cultivar también nuestras otras facetas: lo intelectual, lo emocional y todas nuestras otras áreas. Y en esto no subestimar la importancia de las pequeñas cosas.

De todo esto habla Nigel Marsh con un estilo muy divertido en el TED Talk de aquí abajo:

 

Photo by: Adam Foster