Imposible

 

Como casi siempre que nos planteamos algo importante, la primera pregunta no es “cómo” sino “por qué”. Vas a necesitar una energía extraordinaria y esta solo puede venir de una toma de conciencia, de un “darse cuenta” de la necesidad de cambiar o establecer un nuevo hábito en nuestras vidas. Es como si los viejos hábitos transitaran por autopistas neuronales que han ido haciéndose más fuertes cada vez que las hemos atravesado. Ahora se trata de ir pasando cada vez menos por ellas mientras empezamos a circular por otras nuevas que todavía están en vías de construcción, lo cual va a generar no pocas resistencias. Si las vences lograrás finalmente una autopista neuronal mejor que la anterior que te llevará también más directamente a tu destino. Es aquí por donde empieza la “fórmula del hábito“, que está formada por 10 ingredientes y que podrías tener durante un tiempo a la vista.

Se suele decir que un hábito necesita de aproximadamente un mes para formarse y, por lo tanto, automatizarse. Es una referencia, pero el tiempo también depende del tipo de hábito y de la persona. Alguna investigación reciente matiza este asunto estableciendo un tiempo máximo y reforzando la idea de que existen otros factores condicionantes.

 

Algunas herramientas sencillas

En combinación -o no- con la “fórmula del hábito”, el método Seinfeld o la “Retrospectiva Estrella de Mar” son herramientas muy simples que pueden ayudarte a visualizar y tener presentes tus habitos.  En la misma línea, y si eres una persona muy “visual”, puedes apoyarte en Ringabit, que es es una aplicación web para hacer seguimiento de hábitos on-line.

Y si en tu caso más que herramientas buscas un poco de inspiración, aquí tienes este “TED in 3 minutes” en el que te anima a probar algo nuevo durante 30 días:

 

Photo by: Niklas Morberg