Es un hecho que somos menos productivos con la multitarea. Con ella, la atención se dispersa y los resultados son más pobres. Sobre todo cuando las cosas no son rutinarias y reclaman cierto aporte de valor por nuestra parte (aunque también, como muestra en el video de más abajo, se te pueda quemar la barbacoa mientras contestas el Whatsapp)Pero la «monotarea» es algo muy difícil en entornos tan hipersaturados de estímulos como aquellos en los que vivimos. Sobre todo considerando el uso ubicuo de las tecnologías. Algo que provoca un aluvión de «tentaciones» bajo la forma de tareas aparentemente insignificantes, que todo lo inundan.

Por eso, algunos sistemas como GTD tratan de ayudarnos a re-encontrar el «estado de alerta perfecta» sacando de nuestra mente todas las cosas que no tengan que ver con «el aquí y ahora» y reduciendo nuestro stress. Claro que tenemos que desarrollar «hábitos para estar en todo«… pero cada cosa a su tiempo.

Hoy quiero recordar(me)  que la multitarea no solo me aleja de la «productividad en la tarea» sino también de la «productividad intra/inter-personal» (de mi mismo y de las personas que me rodean). Un ejemplo clásico de esto es cómo el hardware y el software pueden alejarme con facilidad del «soulware». Sobre todo si no estoy muy atento. Por cierto, esto es fácil de ver en los demás pero… ¿en cuántas de las situaciones del video de aquí abajo no te has visto alguna vez atrapad@?, ¿no te pasa habitualmente aquello de estar físicamente en un sitio pero digitalmente en otro?

 

 

Es evidente que las nuevas tecnologías son como cualquier otra herramienta: dependiendo del uso que hagamos de ellas pueden hacernos llegar más lejos o no llegar ni a lo más cercano. Y por defecto, lo fácil es que sin competencias digitales podamos ser contagiados por un uso inadecuado que nos haga poco productivos y nos desconecte.

Paolo Cardini nos cuenta en poco más de 2 minutos cómo resulta fácil caer en perder intensidad en todo lo que hacemos y cómo  a veces nuestra atención a unas cosas nos distrae de las más importantes. También nos cuenta el caso de cómo estando pendientes de lo que nos indican los Google Maps nos distanciamos de la experiencia de perdernos por las calles de Venecia… o de cómo las 950.000 apps disponibles nos  alejan de disfrutar de la voz de un amigo. Por eso nos presenta un particular diseño de fundas para smartphone  ;-) y nos propone ser más proactivos en poner en off nuestros sentidos digitales y activar el modo «monomatic». Algo tan simple como poner el foco en el lugar adecuado para cada momento:

 

Photo by: Ryan Ritchie