IdiomasNo sé si estarás de acuerdo conmigo: cada vez es más relevante y difícil ser competente en la comunicación con los demás. Sobre todo si nuestro trabajo tiene que ver con el conocimiento y con las personas. Y es que comunicarse no es solo cuestión de transmitir las cosas con claridad sino de llegar al otro con eficacia o crear una dinámica colaborativa. Y esto tiene que ver tanto con clientes como con personas de tu equipo… que hoy están sometidos a un nivel permanentemente creciente de estímulos y que tienen poco tiempo para lo que no les interesa.

¿Sabes inglés?, ¿Y chino? Seguramente estos y otros idiomas te van a abrir muchas puertas, pero hay otro idioma mucho más desconocido que es el que te da la llave del acceso a cada persona. En general tendemos a sobreestimar nuestro nivel con este idioma y es que la mayoría de nosotros no lo hemos trabajado con la suficiente seriedad. Esto hace que, en general, nuestra comunicación sea poco productiva.

SI TE LO EXPLICAN CON FÚTBOL ENTIENDES

Mira, aquí tienes un ejemplo de lo que te intento decir. Ese “idioma” que consiste en hablar el lenguaje de otro:

 

¿ES ESTO MANIPULAR? NO, SOLO ES HABLAR IDIOMAS

¿Cuál es tu intención? La connotación negativa de “manipular” está vinculada a algún tipo de intención oculta. Es cuando el llamado “efecto camaleón” (léase también “contagio emocional“)  persigue lo que el camaleón: atacar o huir. En otros casos se trata de producir un efecto hipnótico con el lenguaje. Sin embargo, cuando tratamos de llegar a la otra persona con la única intención de entendernos de una manera eficaz para ambas partes nos situamos en un escenario diferente, uno en el que queremos que la comunicación sea verdaderamente productiva.

EL MEJOR “PROGRAMA” PARA APRENDER IDIOMAS

Para avanzar en todo esto lo más difícil es darse cuenta de que:

  • Este “idioma”existe
  • Lo condiciona todo
  • En general lo hablamos bastante mal

A partir de ahí hay muchas formas de aprenderlo:

  • Una de ellas es desarrollarlo en el “gimnasio del lenguaje emocional“de Paul Ekman, que nos puede entrenar en algo tan fino como captar los mensajes no-verbales y poner los nuestros en la misma “longitud de onda”. Algo que puede ayudar a que surja esa “danza sutil” de la que habla Goleman y a la que nosotros llamamos “sintonía” o “química”.
  • Otra puede ser empezar participando en algún taller de comunicación productiva, en el que aprender cuáles son los estilos de comunicación, cuál es el propio y cómo modular el propio para entendernos con los demás.
  • También puedes aproximarte a entender este idioma en este artículo:

Conociendo nuestro comportamiento interpersonal: El Modelo DISC

Photo by: Markus Koljonen