Escuchar mejor

 

Estamos perdiendo capacidad de escucha. Cuando éramos pequeños y no queríamos oír algo nos tapábamos los oídos y cantábamos. Ahora, nos ponemos auriculares y nos volvemos “esquizofónicos” al disociar lo que oímos de lo que vemos. Además, como la infoxicación y el bombardeo de ruido es incesante,  nos cansamos, nos impacientamos y solo queremos fragmentos. Así, nos perdemos continuamente lo sutil. Según parece solo retenemos el 25% de lo que oímos. Y el marketing, mientras tanto, tiene que ser cada vez más atronador ya que si no, no llega. Surge así la llamada “escucha reductiva”.

Tipos de escucha

La “escucha reductiva”, tal y como se explica en este video, es la “escucha para”: una escucha que se ciñe a lo que se considera relevante y descarta lo que se considera irrelevante en función de lo que quiere encontrar. Es una escucha que parece encontrarse con más facilidad en los hombres. El esquema clásico sería el de alguien que nos cuenta su problema, nosotros le contestamos directamente con una solución y pasamos rápidamente a otro asunto… Se trata de una escucha que no solo es reducida sino que también reduce el impacto y su capacidad transformadora. Puede, por lo tanto, ser “escucha activa” y no ser gran cosa…

Cuando buscamos transformar las relaciones o tener una comunicación verdaderamente enriquecedora y productiva tenemos que practicar una “escucha expansiva” ( video) o más consciente. Se trata de una “escucha con”, de una escucha que no está limitada por una intención puramente pragmática, de una escucha con contacto visual, en la que no solo están activos los ojos y los oídos sino todo el ser puesto que trata de integrarlo todo. No es algo tan extraño sino algo que suele pasarnos a todos a nivel inconsciente cuando, por ejemplo, “sabemos” de nuestro entorno por micro-ruidos que nos dan información de contexto. También el “modelo de los 4 oídos” te puede dar alguna pista sobre qué es la escucha expansiva. Pero lo más importante es que no se trata solo de una escucha que nos da más información sino que también crea una conexión más profunda y auténtica con lo que nos rodea.

De la teoría a la práctica

Para la práctica de la “escucha expansiva” podemos entrenar algunos hábitos:

  1. Practicar el silencio o al menos la tranquilidad para “recalibrar” los oídos
  2. Practicar la distinción de distintos sonidos
  3. Saborear los sonidos maś mundanos
  4. Adoptar distintas posiciones de escucha: activa/ pasiva, reductiva/ expansiva, crítica/empática, etc.
  5. Practicar la escucha activa con el método RASA:
    • Prestar atención
    • Apreciar haciendo poco ruido (como OK, mm, etc.)
    • Sintetizar (entonces…) y
    • Preguntar al final.

Todo lo que te cuento está en este TED talk de Julian Treasure. Son menos de 8 minutos que te recomiendo sin dudarlo:

Photo by: Melvin Gaal