Cómo responder a una agresión

 “Entre lo que me ocurre y mi respuesta hay un espacio.
Es en ese espacio donde reside mi libertad, mi crecimiento y mi podr personal”
(Esteban Pinotti)
 

Andaba el otro día preparando algunas dinámicas de grupo para trabajar la asertividad y me encontré con la sorpresa de que mi hija de 8 años me dijo que le gustaba mucho lo de “cómo responder a una agresión” y que a ella le ayudaba. Lo primero que pensé fue que esta era una prueba más de que el sistema educativo no va bien, y es que a estas alturas algunos todavía no nos hemos alfabetizado emocionalmente. Y lo segundo que pensé fue que las iba a compartir aquí por si le interesan a alguno de tus hijos ;-)

¿Cómo responder eficazmente cuando te sientes agredido en una conversación?:

  1. Trata de aguantar el primer impulso. Lo normal es que tanto tú como la otra persona os pongáis en estado de alerta y es muy fácil perder el control de la situación si te dejas llevar… Para tomar control puedes respirar varias veces profundamente girando toda tu atención hacia el proceso respiratorio o contar mentalmente hasta 20…
  2. Deja que la persona que te está agrediendo se desahogue. Trata de seguir centrándote en tu respiración (para mantener la calma) y de ofrecer una gestualidad relajada. Procura no interrumpir.
  3. Solicita una explicación serena. Algo así como “creo que podemos entendernos pero sería mejor si hablamos esto con tranquilidad…”
  4. Trata de comprender lo que el otro quiere expresar y muéstraselo reformulándolo a tu modo: “A ver si te estoy entendiendo. Lo que quieres decir es que…”
  5. Marca las diferencias entre hechos y opiniones. Trata de ver junto con la otra persona en qué puntos hay opiniones distintas y qué cosas son hechos.
  6. Trata de usar un lenguaje concreto, claro, sin entrar en valoraciones personales. Algunos estudios resaltan que el 75% de las palabras que utilizamos para referirnos a personas o acontecimientos tienen algún componente de valoración subjetiva y que solo el 25% restante se refiren a conductas observables o hechos contrastables. Casi sin quererlo se nos deslizan valoraciones personales a la hora de conversar, y en las situaciones tensas suelen ser la semilla de malos entendidos y de espirales de mayor confrontación.
  7. Si en algún momento es difícil seguir la conversación, propón aplazarla para otro momento. La adrenalina sube rápidamente en las situaciones de tensión pero necesita de bastante más tiempo para volver a niveles normales.

¿Añadirías tú alguna otra pauta?


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10 respuestas a Cómo responder a una agresión

  1. Paulino dijo:

    Cuando la situación se encona aún dándose un plazo para la reflexión y calma, añadiría, que puede ser importante la incorporación de una tercera persona “neutral”, que medie entre las distintas posiciones.
    Es más fácil decirlo que hacerlo, porque en esas circunstancias que son desagradables y duras, en la mayoría de casos se opta por obviar y tratar de olvidar el incidente. Y esto como todos sabemos, solo sirve para incuvar las larvas de problemas que eclosionarán más adelante.

    Un abrazo, Alberto!

  2. Bravo, Alberto. Para cualquier estrato de una “negociación” (aunque sea aplicable a adolescentes).
    Un abrazo.

  3. jd roman dijo:

    ¡ Hola ! MI aportación personal.
    Te envío por mail mi último libro sobre conflictos. Es de uso libre, así que tú mismo :)

  4. Visi Serrano dijo:

    Durante una etapa de mi vida profesional diseñé e impartí varios talleres sobre defensa verbal dentro de un programa más amplio de un curso de seguridad privada. Tenía muchos juicios sobre los porteros de discoteca que pude cambiar al conocer su realidad profesional. A parte de que fue uno de los talleres más divertidos que he dinamizado. Imaginaos 20 tiarrones con el aspecto de Conan el Barbaro o de Kiko Matamoros participando de dinámicas de grupo :-)

    Conversamos sobre la importancia de entender la curva emocional y ellos coincidían que cuando un interlocutor ya está surfeando en la cresta de la ola (airado, enfadado y gritando) en ese punto nada de lo que hicieran o dijeran sería bienvenido. Si te mantienes en silencio: POR QUÉ TE CAYAS; si en este punto le hablas intentando empatizar NO TE ME HAGAS EL SIMPATICO; si le tocas ¡NO ME TOQUES!; si te alejas ¡AHORA TE VAS! Lo mejor es concentrarte en las sugerencias 1 y 2 de la propuesta de Alberto.

    Por suerte los seres humanos no nos podemos mantener en ese estado permanentemente y esa emocionalidad baja. Cuando ya esté descendiendo poco a poco de la ola es cuando podemos empatizar y tratando de entender, preguntar, aclarar y hacerle una petición concreta.

    Por otro lado en la escuela a los niños se les dice que no hay que pegar, o se les invita a que si te pegan pegues. Pero ¿quién y cómo se les explica cómo ser asertivos?

    Buen post para la reflexión, Alberto.

    Nos vemos pronto.

  5. Gracias, Paulino, tu comentario me recuerda el método de Harvard de negociación en el que en casos “enconados” se anima a la búsqueda de criterios objetivos independientes de las 2 partes.

  6. Hola, Germán… gracias a tu comentario acabo de ver que estás de vuelta por aquí. Te sigo :-)

  7. Gracias, José. Lo miraré con tiempo y lo tuitearé, claro.

  8. Gracias, Visi, mañana me toca trabajar este tema con un grupo y seguro que cuento la anécdota de los porteros de disco.Esos sí que son gurús del control y la asertividad.

  9. Hola Alberto: Me ha gustado mucho esta entrada porque es muy gráfica y clara. Añadiría a los comentarios de Visi que en efecto, comparto que cuando el secuestro emocional de la ira está en su máximo apogeo, es muy dificil cualquier intento. A esas personas es necesario entrenarles en identificar las señales previas psicofisiológicas que anuncian la tormenta. Ahora bien, creo que es imprescindible reconocer tu ira como un problema, que aceptes la responsabilidad de que las emociones son propias y, por lo tanto, es tarea de cada uno aprender a expresarlas adecuadamente (todavía mucha gente piensa que es el otro el que me genera los estados emocionales)y atender también a las creencias del individuo y a los pensamientos negativos que refuerzan “la justa indignación” Comparto que en nuestro sistema educativo no se está trabajando (como parte del curriculum) la educación emocional. Los niños crecen pensando que la ira o de descarga a tope o se inhibe. Y confunden ira con conducta. La ira es una emoción saludable. Es la expresión de la ira lo que resulta inadecuado. En este sentido Alberto nos propone unos pasos y unas secuencias de conducta muy operativas a aprender para expresar adecuadamente la ira. Y todos debemos aplicarnos el cuento, porque el que esté libre de pecado…

    Gracias por este post, me ha gustado mucho, Alberto. Un abrazo,
    José Luis

  10. Bueno, José Luis, enriqueces mucho lo que yo he presentado porque le sumas un montón de perspectivas diferentes y, como dices, mi enfoque es puramente operativo:qué pasa cuando eres tú mismo el portador de la expresión de la ira, el mito victimista pero comprensible de que las emociones nos las producen otros, la necesidad de que nos lo apliquemos todos…
    Gracias… llevas el post más allá.

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