Te voy a proponer varias cosas:

  • que entendamos que «re-imaginar« no es solo pensar cosas nuevas (creatividad) sino también hacerlas (innovación).
  • que pienses en que para innovar en tu negocio no tienes necesariamente que ser creativo sino crear condiciones adecuadas para que surjan la creatividad y la innovación.
  • que sigas el lema de que «180 cambios de un grado logran cambiar completamente un rumbo». Para ello tendrás que buscar y perseverar en pequeños cambios.

En esta forma de entender la innovación yo distingo 3 claves, 4 pasos y 5 prácticas. Quizás alguna te sirva.
Tres claves para el nacimiento de buenas ideas

Las ideas “viven” en un ecosistema extremadamente delicado que depende de la abundancia de 3 elementos:

  1. Entorno emocional positivo y de confianza. El miedo, la preocupación y la ansiedad no permiten que el cerebro y las personas funcionen en “modo creativo”. Si tienes un rato puedes ver este video sobre Fun theory o este otro. Si tienes más tiempo puedes ver lo que aquí cuentan de las «neuronas espejo». Pero lo más importante es que te preguntes cómo puedes crear un entorno emocional más positivo
  2. Uso habitual de técnicas y espacios físicos para que fluyan las ideas constantemente. No tienes excusas, los recursos están disponibles.
  3. Intensa actividad comunicativa y social para que haya conversación, escucha, asociación de ideas y colaboración. ¿Qué actividades puedes generar para ello?

Cuatro pasos para que las ideas lleguen a realizarse

Las capacidades mentales que entran en juego cuando tratamos de innovar son 4. Cada capacidad necesita un espacio y un tiempo y no se deben mezclar. Conviene dedicar un tiempo cerrado a:

1º. Analizar la información disponible y formular bien el objetivo o foco creativo sobre el que queremos innovar. Formularlo a modo de pregunta simple. Por ejemplo, ¿cómo lograr que mis clientes se sientan mejor informados?
2º Generar ideas. El objetivo es conseguir una gran cantidad de ideas. Hay que tratar de encontrar asociaciones entre unas ideas y otras. No permitas valoraciones y utiliza técnicas.
3º Valorar y seleccionar las mejores. Clasificar y seleccionar las que cumplan criterios importantes para el negocio como: aplicabilidad, rentabilidad, diferenciación, etc.
4º Elaborar planes de acción que concreten los pasos que se van a dar para ejecutar las mejores ideas indicando: Acciones/ Fechas/ Recursos

Cinco prácticas que hoy están funcionando
(* Extraídas y reconfiguradas de este update)

  1. No cerrarse a la posibilidad de cambiar el modelo de negocio. Preguntarse habitualmente: ¿De qué otras formas podemos generar ingresos?
  2. Colaborar con otras empresas y profesionales, invitándoles a formar red, a presentar nuestros proyectos, a pedir ayuda, a conversar.
  3. “Diseño empático” de productos y servicios. Preguntar “obsesivamente” a los clientes por lo que les gusta y por lo que echan en falta.
  4. Aprovechar cada oportunidad de conversación para “formar” a los clientes. Explicarles los usos adecuados y beneficios que les pueden aportar nuestros productos y servicios.
  5. Utilizar bien el poder de las redes sociales para conversar y aportar conocimiento. Hoy, “vender” ya no vende tanto como antes.