Los mapas mentales son una herramienta relativamente poco conocida y utilizada que, sin embargo, ayuda a obtener unos resultados magníficos tanto en su uso individual como en equipo y tanto en lo profesional como en lo personal. Os lo contaré en otros posts…

Creo que para muchas personas es más fácil empezar a usarlos si se entiende bien la causa de que sean tan efectivos, y ésta es que: están diseñados en el lenguaje de nuestro cerebro:  «IRRADIANTE» e «IMAGINACTIVO».

Nuestro pensamiento es irradiante por naturaleza, lo que quiere decir que funciona irradiando ideas e imagenes, no solo palabras o argumentos. Puedes observar, por ejemplo, la siguiente imagen y cerrar los ojos durante 30 segundos:

Si analizas lo que ha pasado, seguramente, y a partir de la imagen, tu cerebro habrá comenzado a producir distintas asociaciones e imagenes sobre el lugar a donde vas a ir de vacaciones, la gente con la que las compartirás, el lugar donde estuviste tus últimas vacaciones, etc. Del mismo modo, cada vez que percibimos algo lo hacemos en muchas dimensiones (las de los 5 sentidos, por ejemplo) y recopilando mucha información asociada a cada idea. Esta característica del funcionamiento de nuestro cerebro consistente en resaltar unas cosas sobre otras y relacionarlas es la que Toni Buzan denomina «pensamiento irradiante» y es lo que los mapas mentales permiten canalizar a través de sus niveles y ramificaciones interconectadas.

Nuestro pensamiento también es «imaginactivo» (una imagen vale más que 100 palabras). Esto quiere decir que -al menos en potencia- nuestro cerebro tiende a generar imagenes y funciona mejor combinando imagenes con palabras.

Nuestro sistema cultural -especialmente el educativo- ha desarrollado fuertemente las funciones verbales de nuestro cerebro y el pensamiento lineal mientras que ha olvidado el desarrollo de las funciones que se suelen localizar en el hemisferio cerebral derecho (la intuición, la creatividad, la imaginación, lo visual). Así, por ejemplo, sabemos mucho de elaborar resumenes, listas, esquemas y argumentos lineales, pero rápidamente olvidamos, nos aburrimos y tenemos dificultades para entender el sentido completo de nuestros discursos. Los mapas mentales producen estados mentales más ordenados y complejos y un funcionamiento del cerebro más armónico combinando palabras con imagenes y colores. Son un estímulo para nuestro funcionamiento cerebral.

Para saber todo lo necesario sobre mapas mentales, puedes encontrar aquí un  estupendo libro de Tony Buzan y otras cosas. Y si no, ya te seguiré contando…

 

Photo by: Hartwig HKD